14 Sep
Crónica de un Embarazo
Como si de un embarazo se tratase, en Santana Golf llegamos al final del verano tras nueve meses de vicisitudes, con la satisfacción del deber cumplido, ese regusto que significa saber que estamos capeando el temporal de la recesión con cierto éxito. Desde el inicio “oficial” de la crisis financiera allá por el mes de agosto de 2008, cuando recordarán empezaron los problemas con el banco del Reino Unido Northern Rock, en Santana Golf hemos mantenido como referencia de culto tres aspectos importantes: los niveles de ocupación, los ingresos y la reputación de la marca; y podemos afirmar con orgullo que hemos conseguido mantener nuestras previsiones en unos niveles razonablemente satisfactorios.
La crisis económica ha golpeado con tal magnitud a los principales emisores de turistas que era casi imposible pensar que nuestra región no se vería afectada por esta situación, al ser un destino principalmente receptor de turismo. Ello, y la irrupción en el panorama de nuevos enclaves como Turquía y otros países del arco mediterráneo, con una oferta de precios mucho más bajos, han propiciado una diáspora de turistas hacia éstos destinos emergentes, haciendo mucho más complicada nuestra tarea de “supervivencia”.
Al dato de la reducción de visitas del exterior, hay que sumar el de la maltrecha economía de nuestro país, circunstancia que se ha visto reflejada en una menor afluencia de golfistas nacionales hacia Andalucía, en comparación con años anteriores, por mucho que los datos oficiales nos quieran hacer ver lo contrario.
Pero en lo que llevamos de año, no sólo hemos tenido que convivir con estos malos indicadores, sino que también ha sido preciso arremangarse para combatir tanto los impactos climatológicos de principios de año, como los efectos de la nube de ceniza, la debilidad de la libra esterlina, y la amenaza de huelga de los controladores aéreos, colectivo que ha estado todo el verano amagando con sumir al país en un caos aeroportuario en plena temporada estival, machacándonos con la cancioncita del verano “Huelga Sí; Huelga No”, lo que ha contribuido a crear un cierto grado de incertidumbre general.
Con este panorama, y mientras la industria sigue inmersa en una guerra de precios sin cuartel para captar clientes, Santana Golf ha sabido sacar lo mejor de sí y hemos mantenido una afluencia consistente de golfistas hacia nuestro campo, a unos precios en línea con la calidad del producto y servicios que ofrecemos, y conservando la imagen de marca de prestigio de los tiempos previos a la crisis. Este es un dato significativo que nos obliga a reflexionar si no es mejor apostar por la calidad que arrojarse alegremente al fango de la mediocridad.
Han sido nueve meses de incertidumbre, de tensión y mucho trabajar, pero el esfuerzo ha valido la pena al final. Como en los embarazos, da igual que sea chica o chaval, lo importante es que de salud ande fenomenal.
